Jorge Pineyrua Bauza

 Jorge Pineyrua nace en Uruguay, en la ciudad de Libertad departamento San José en 1954.

 Como todo artista el arte hace parte de su vida desde niño.

Con una vida de experiencias y vivencias adquiridas a lo largo de sus aventuras pictóricas, exposiciones, eventos, muestras individuales, etc.  nos muestra ahora  el resultado en sus obras más recientes, con más de cuatro mil obras repartidas por el mundo.

 Conocí a Jorge Pineyrua en una cafetería en Bogotá. Estaba esperándolo como me había pedido un amigo en común para dar mi parecer sobre su arte, y de ser posible organizarle alguna exposición en la ciudad. Mi curiosidad era inmensa ya que desconocía su obra y más porque mi amigo lo consideraba un excelente artista.

 Me llamó la atención verlo ingresar con una vieja maleta de cuero pesada, ya desgastada por el tiempo, y que colgaba de su hombro contando historias  encantadoras de trajines por el mundo. En su mano sujetaba un trípode de esos desmontables;  su aspecto era tranquilo y seguro en su andar, con una mirada que daba la impresión que observaba todo sin mirar nada.

 Después de la presentación y pedir un café, sacó de su maleta varias acuarelas que desparramó sobre la mesa para mi apreciación.

 De inmediato exclamé un Ahh ! casi sin darme cuenta, (cosa que no hago frecuentemente ) comprobando que tenía frente a mi lo que mi amigo consideraba: “un gran artista.” 

 Percibí a primera vista una pintura fresca, colorida, espontánea, de una factura pictórica y conocimiento del arte que encanta y atrapa la atención inmediatamente hasta del más despistado, tanto es , que muchos de los que estaban en la cafetería se acercaron para apreciarlas y llenarlas de elogios; de repente se había formado un alboroto alrededor de nuestra mesa.

 A Jorge Pineyrua podría definirlo como un pintor de formación académica contemporánea con tendencia al impresionismo; utiliza materiales como el óleo, la acuarela, y otros médiums que domina muy bien.

 Su pintura rápida y segura da como resultado una obra fresca que seduce y alegra el espíritu y no confunde la mente. La abstracción discreta también tiene lugar en su obra, todo es evolución constante. Una mirada a cualquiera de sus pinturas siente el contemplador que la obra crece por si sola en un espiral ascendente.

 Sus temas son tan variados como la vida misma, como dice Pineyrua: “El tema es un pretexto para pintar, el tema es un reto a resolver con pintura.” 

 Y agrega;

 “Cada tema exige un tratamiento diferente. Donde existe movimiento el pincel actúa de forma rápida y más expresivo,  donde la quietud reina, el pincel es más lento, pausado, meditado…lo transparente con lo opaco, lo recto contra lo curvo, lo claro contra lo oscuro; el color en la composición funciona de la misma manera, la gran mancha contra la más pequeña, la intensidad y viveza contra lo opaco y gris,  siempre uno domina sobre el otro, pero en perfecta armonía, integrados, sin sobresaltos, sin peleas, en una conversación eterna, que nos lleva a que cada obra sea legitima e irrepetible.”

 Su pincelada es inquieta y nerviosa, dando la sensación que va en todas las direcciones sin rumbo fijo, como buscando un propósito para su presencia. El dibujo es expresivo, el color está donde tiene que estar en su orden natural; los claros y oscuros delatan un “metier”  muy bien aprendido de la observación, conocimiento adquirido de otros tiempos y experiencias. Todo muy bien aplicado para lograr una buena obra de arte; la composición dirige el ojo del espectador por toda la obra sin mucho esfuerzo.

 Su arte  es atemporal, de esos que duran toda la vida con su lugar en el mundo ya asegurado, tanto por su factura como por el material que usa de extrema calidad.


 Ramiro Díaz .

 Fundación Talento Humano.

Todos los derechos reservados al artista plástico  Jorge Piñeyrua 2019

Este sitio web utiliza cookies. Consulta nuestra política de privacidad para obtener más información.